Mi bolsa de caramelos

Al igual que el niño con una bolsa de caramelos disfruta del momento, yo lo haré tambien.
Tenias razón, esta es la parte divertida... ¿Porque no disfrutarla?

Viviré sin dudas,
viviré sin miedos,
y por supuesto,
disfrutaré de mis caramelos


Cada nuevo caramelo es una sorpresa, todos tienen el mismo envoltorio, pero nunca sabes de que sabor será, incluso por el color, a veces no puedes averiguar de que sabor es hasta que no te lo metes en la boca... esa sensación... de no saber que te deparará el futuro, y lanzarte igualmente.
Y si me equivoco... da igual, tan solo escupiré el caramelo y cojeré otro de mi bolsa que sepa mejor.

mi bolsa aun está llena de caramelos de muchos sabores por descubrir

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encanta tu post, Dani. No sé...me gusta esa metáfora de la vida que has imaginado a partir de una bolsa de caramelos (aunque, en realidad, a ti te pegan más los lacasitos). Además, tienes toda la razón: cuando te llevas un caramelo a la boca, quizá te guste su aspecto, pero no su sabor; pues ya está, le das la patada en el culo y pruebas con otro. Así de simple. Ojalá la vida fuera como esa maldita bolsa tuya de caramelitos...

Love you :)

Yuka dijo...

Vaya! Veo que me has escuchado bien :)
Así me gusta, con filosofía!
Me alegra verte con ánimos.

Tocado y flotando! dijo...

^^ muy buena tu filosofia^^ la verdad me encanta ^^

Yuka dijo...

Buah! No paro de leerla, me encanta hahha! y más por eso de los caramelos, cosa que no podemos comer... xD

Anónimo dijo...

Claro que no, tonto, tú JAMÁS EN LA VIDA me has fallado. Siempre has estado ahí cuando te he necesitado. SIEMPRE. Aunque hemos tenido nuestros más y nuestros menos (como cualquier "relación"), pero siempre lo hemos superado todo. Y espero que siga siendo así, eternamente si hace falta :)